PADRES NO EXASPEREN A VUESTROS HIJOS
PADRES NO EXASPERES A
VUESTROS HIJOS
Quieres respeto
trata a tus hijos con respeto. A los niños con mayor consideración y ternura, y
si son jóvenes con excepcional razón.
No hay nada más
desagradable que ver a un padre o a una madre gritando y tratando mal a sus
hijos.
Si los tratas
con agresividad, ellos serán eternamente agresivos. Si los tratas con respeto,
nunca te perderán el respeto.
COLOSENSES 3-21
“Padre no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten”. En el
diccionario de la lengua española, dice que exasperar significa: irritar o
provocar enfado, estar exasperado significa estar enojado, irritado, enfurecido,
molesto o indignado.
Su trato debe
ser digno, considerado, respetuoso, los consejos impartidos con amor, con una
caricia, una palabra amorosa y con ejemplos de vida puede más, que mil
reprimendas.
El corazón de un
niño y su universo es grande como una catedral. La sensibilidad de su alma
supera todas las consideraciones. Todo lo afecta, todo lo toca. Y si utiliza
malas formas, en mal tono, en forma agresiva, con eternos regaños, con mala
actitud, el niño llora, se deprime, se entristece y seguramente lo lleva a
tomar malas decisiones.
Cito palabras de
un pensador desconocido: “las personas que hacen bonito tu mundo, son aquellas
que permanecen. ósea, quienes te
confortan, te sacan sonrisas, te sosiegan y te mantienen fuerte ante la vida.
Con ellas las relaciones son sólidas, consistentes y leales”.
En la biblia de
las Américas EFESIOS 6-4 “y vosotros padres, no provoquéis la ira a vuestros
hijos, si no criadlos en la disciplina e instrucción del señor”.
Pero si tu
infundes miedo, terror, con palabras soeces, vulgares y en alto volumen, lo destruyes,
socavas su personalidad, vulneras su espíritu.
Tus palabras
deben ser de fe, aliento, esperanza, dirigidas a levantar la autoestima. Utilizando
la palabra por favor, colabórame con tal o cual cosa.
En la medida que
los niños crecen, avanzan hacia la adolescencia y aun de adultos, con mayor
razón lo harás con gran respeto. Siempre con cariño y con delicadeza.
Así crecerán
jóvenes optimistas, alegres, amables, con alta autoestima, felices con la vida
y en un ambiente agradable lleno de amor, que se reflejara en éxito, en sus
vidas tanto profesional como sentimental.
Escucha atentamente
sus sueños, sus dolores, sus anhelos pon atención sobre lo que les molesta,
sigue el rastro de sus vidas, enséñales a confiar en ti que todo lo cuenten lo
consulten conviértete en su confidente. Que no busque consejo con otros
compañeros, tu serás su maestro. Tu serás su faro, su guía, su luz.
Que los momentos
que compartes con ellos sean llenos de felicidad, de satisfacción, que sienta
orgullo de ti.
No los reprendas
en público, no los avergüences con sus compañeros, menos con la novia o
enamorado. ¿En quien se afianzan los hijos?, en el capitán del barco, la
capitana del navío esa o ese eres tú.
Los padres son
la brújula, la luz orientadora, la sabiduría que orienta.
Dice el texto
Bíblico “no escandalices a los niños con tus actos o palabras” No te expreses
en forma vulgar u obscena delante de ellos, tus sobrinos o personas ajenas a la
familia. No hieras la fragilidad de sus mentes o sus corazones con comentarios
vulgares. No es apropiado, eso lastima su
espíritu y su personalidad.
Has que se
sientan orgulloso de ti. Que sientan tu calor de padre, tu amor, tu fortaleza, tu
confianza, respeto, y la esperanza para que nunca guarden rencor, ni malos
recuerdos.
Por un instante
“colócate en las botas de tu hijo” y piensa como él. ¿Qué piensa él de ti?, ¿de
su madre?, ¿del mundo que lo rodea?. Metete en su mundo y trata de entender su
pensamiento.
Cúbrelos como un
ángel protector, que sientan que pueden acudir a ti. Bendícelos mañana y tarde.
El valor de la bendición es una verdadera y poderosa oración. Es la señal de los
Cristianos, por medio de ella se invoca la protección del altísimo. La señal de
la Santa Cruz y la bendición, debe hacerla de forma solemne, sin prisa y con la
mayor devoción y respeto.
Cuando bendices
y haces la señal de la Santa Cruz estas pidiendo que en el corazón de tus hijos
solo reine el amor y la ley del Señor, alejándolos de todos los malos
sentimientos, como el odio, la avaricia y la lujuria. Para que los libre de los
enemigos y las trampas del mal.
Bendice a tus
hijos como decía nuestra Santa Madrecita “DIOS LO BENDIGA CON AMOR”.
REFLEXION: No
existe en el país “escuelas de formación de padres”. Como seria de interesantes
lugares con personal experto, profesionales en la educación de familia,
formación de padres y madres que guíen a las parejas en la crianza de los
niños.
Existen
escuelas, colegios y universidades que educan y enseñan todas las disciplinas
del saber universal, pero NO EXISTEN, las escuelas para formar padres, las
parejas llegan ciegas al matrimonio y no saber como conducir a esos niños que
son el futuro de la sociedad.
Hasta Pronto.
EDUARDO ROMO ROSERO
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